Marzo 28, 2022 (El Comercio) Las montañas que rodean a Calacalí van perdiendo su vegetación poco a poco debido a la minería que existe en esta zona. Las montañas son explotadas para la extracción de materiales pétreos utilizados para la construcción.
Las excavaciones empiezan en el sector de Caspigasi del Carmen, situado al sur de Pululahua, y continúan hasta el coliseo de la localidad, a pocos metros del parque central. Esto ha ocasionado que una nube de polvo cubra a la parroquia. Los moradores se sienten afectados y temen que en verano la situación empeore.
Los habitantes cuentan que los trabajos no se realizan durante el día, aprovechan la noche y la madrugada. En el silencio de la noche se escucha cómo las excavadoras perforan las montañas y la arena es transportada en las volquetas, su destino aún es incierto.
Son cerca de 8 000 habitantes de Calacalí que son afectados por esta actividad ilegal, en la parroquia existen establecimientos educativos, un centro del adulto mayor, locales comerciales. A esta problemática también se suma que la flora y fauna de las montañas se ha visto estropeada. Desde el parque central se observa cómo las montañas van perdiendo sus áreas verdes.
La Secretaría del Ambiente informó que, a través de la Dirección de Gestión de la Calidad Ambiental, realizó un levantamiento de todas las actividades mineras regularizados o no en el Distrito Metropolitano de Quito, donde se identifican 13 sitios en el sector de Calacalí, que han sido georreferenciados, sobre la existencia de presunta minería ilegal. Quito cuenta con una nueva ordenanza metropolitana que obliga a las empresas a crear planes ambientales, da la posibilidad de exigir a quienes explotaron la tierra y no la sanaron, que reviertan la afección. Calacalí es un punto de transición entre el clima frío y el bosque nublado del noroccidente de Pichincha. Este lugar posee una gran diversidad en flora, fauna y está rodeado de paisajes que deleitan a los turistas.
Desabastecimiento de agua
Para los habitantes de Calacalí su preocupación aumenta no solo por los actos de minería ilegal, también por el desabastecimiento de agua que existe en la zona. Los hogares, establecimientos educativos, restaurantes y lugares turísticos son afectados.
En el Distrito Metropolitano de Quito existen 101 áreas mineras para áridos y pétreos, de las cuales 41 están vigentes, 24 en trámite, 18 abandonadas, 11 archivadas y 7 sometidas a cierre y abandono.
Fuente: https://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador/queremos-aire-puro-reclama...
