Julio 21, 2022 (Yonhap) Corea del Sur planea reducir el impuesto de sociedades y el impuesto sobre la renta, en un intento de incentivar a las compañías a aumentar las inversiones, y reducir la carga fiscal sobre las personas aquejadas por la alta inflación, ha dicho, este jueves, el Ministerio de Economía y Finanzas.
La Administración Yoon Suk-yeol desveló detalles sobre su amplia propuesta de reforma fiscal, que busca revitalizar el sector corporativo, para impulsar el crecimiento económico y ayudar a estabilizar la vida de los ciudadanos ordinarios.
El ministerio planea presentar el proyecto de ley a la Asamblea Nacional, para su aprobación, antes del 2 de septiembre.
El plan de reforma fiscal está en consonancia con la orientación de las políticas económicas de Yoon, que se centran en apoyar un crecimiento económico centrado en el sector privado, por medio de una desregulación y recortes fiscales.
Por medio de la reducción de impuestos, el Gobierno planea brindar apoyo a las compañías y "promover enérgicamente las inversiones y la creación de empleos", dijo el ministro de Finanzas, Choo Kyung-ho, el lunes, en una conferencia de prensa.
Para estimular la inversión corporativa, el país planea reducir, hasta un 22 por ciento, el tipo máximo del impuesto de sociedades, situado actualmente en un 25 por ciento.
En 2017, el Gobierno del entonces presidente, Moon Jae-in, elevó la tasa impositiva en 3 puntos porcentuales, hasta el 25 por ciento, lo que fue el primer aumento de este tipo en 28 años.
El Gobierno actual también simplificará la base fiscal de cuatro niveles, que se utiliza para gravar el impuesto de sociedades, a una de tres niveles.
Corea del Sur tiene un plan para ampliar los incentivos fiscales a las inversiones en tecnologías estratégicas clave, incluidos los semiconductores y las baterías para vehículos eléctricos.
Para apoyar a las personas de ingresos medios y bajos, el Gobierno tiene como objetivo reducir los impuestos sobre la renta por primera vez en 15 años.
La inflación vertiginosa está erosionando los salarios reales, perjudicando el poder adquisitivo de los consumidores. Pero las personas tienen que pagar impuestos sobre la renta más elevados cuando aumenta el ingreso nominal.
Se espera que la revisión del régimen del impuesto sobre la renta reduzca la carga fiscal hasta en 800.000 wones (609 dólares) por trabajador, según la estimación del ministerio.
En otro elemento clave de la reforma fiscal, la nación planea modernizar la tasa general de impuesto inmobiliario, mediante la reducción de la tasa impositiva y el aumento de la base fiscal.
El impuesto se aplica a las personas que sean propietarias de más de una vivienda, con un valor combinado -tasado por el Gobierno- que supere los 600 millones de wones (458.000 dólares). El Gobierno planea elevar la base impositiva a 900 millones de wones (687.000 dólares) a partir del próximo año.
Para los propietarios de una vivienda, la base fiscal, establecida actualmente en 1.100 millones de wones (840.000 dólares), se elevará a 1.200 millones de wones (916.000 dólares).
El número de personas que estaban sujetas a dicho impuesto aumentó más del 40 por ciento, el año pasado, debido a la vertiginosa alza en el precio de las viviendas y el aumento de las tasas fiscales.
Las quejas de la ciudadanía sobre la política inmobiliaria, bajo el anterior Gobierno de Moon Jae-in, aumentaron debido a que sus medidas para estabilizar el acalorado mercado inmobiliario, incluidos los aumentos de impuestos, no lograron estabilizar los crecientes precios de las viviendas.
El Ministerio de Finanzas estimó, que la reforma fiscal propuesta hará que los ingresos fiscales disminuyan en 13,1 billones de wones (9.971 millones de dólares), durante los próximos cuatro años.
El Gobierno había pronosticado anteriormente que los ingresos fiscales alcanzarían los 396,6 billones de wones (396.600 millones de dólares) este año, de los cuales la recaudación de impuestos sobre sociedades probablemente llegaría a 104,1 billones de wones (79.241 millones de dólares).
Con la reducción de impuestos, el Gobierno pronostica que la recaudación de impuestos de sociedades y sobre la renta se reduzca en 6,8 billones de wones (5.176 millones de dólares) y 2,5 billones de wones (1.903 millones de dólares), respectivamente, hasta 2026.
La campaña de reducción de impuestos contradice el objetivo declarado por el Gobierno de mejorar la solidez fiscal.
Seúl se había comprometido a implementar una política fiscal de reducción de gastos, en un giro de tendencia con respecto a los años de políticas fiscales expansivas, ya que busca mejorar la salud fiscal afectada por la creciente deuda nacional.
Los críticos también han dicho que se teme que el plan de reducción de impuestos solo beneficie a los ricos y los conglomerados, y que carece de medidas para apoyar a las personas vulnerables.
Pero el Gobierno refutó las preocupaciones sobre que la reducción de impuestos pueda socavar la salud fiscal.
El ministro Cho dijo que, si la reducción de impuestos impulsa la vitalidad económica, eso "impulsará" el crecimiento económico y "aumentará los ingresos fiscales a largo plazo", añadiendo que, por lo tanto, se podría alcanzar el objetivo de mejorar la solidez fiscal.
Fuente: https://sp.yna.co.kr/view/ASP20220721002200883?section=economy/index
