Junio 2, 2022 (El Universo) Hace unas semanas, los vendedores ambulantes que se ubicaban en el canchón del mercado Centro Comercial Loja –patio de carga y descarga de productos– fueron retirados de ese sitio para ser reubicados en la terraza del mismo centro de abastos. No obstante, un grupo de comerciantes se niega al traslado y, con frecuencia, se enfrenta a la Policía Municipal.
Mientras los agentes municipales bloquean los accesos al canchón, los comerciantes permanecen en las veredas, esperando su oportunidad para regresar con sus productos perecederos a este espacio, donde –según comentaron– tenían más ventas. En estos enfrentamientos falleció un vendedor, de un paro cardiaco, el 16 de mayo.
El cabildo decidió la reubicación de los vendedores ambulantes por el supuesto mal manejo de los productos y condiciones de insalubridad que se presenciaban en los exteriores del centro de abastos.
Fabián López, director estratégico de la Policía Municipal, aclaró que los operativos son constantes para mantener el orden en el mercado. Los controles continuarán, añadió, hasta que los usuarios estén satisfechos y puedan acudir tranquilamente a este centro para abastecerse de los alimentos.
Un grupo pequeño de vendedores se movilizó hasta la tercera planta del centro comercial; la mayoría se mantiene en los alrededores de su acostumbrado punto de trabajo, tomándose las veredas y causando congestión peatonal y vehicular, especialmente en la calle Rocafuerte y avenida Universitaria.
Patricia Picoita, alcaldesa de Loja, señaló que decidieron la reubicación en atención al pedido de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) y el Ministerio de Salud, entidades que alertaron de “la insalubridad” que se presentaba en ese sector, al estar los puestos ubicados cerca de contenedores de basura. Además, sostuvo que no está en contra del trabajo de los informales, pero apuntó que deben organizarse para que vendan en un lugar digno.
La alcaldesa precisó que, además de la reubicación en la tercera planta del centro comercial, se les ha dado la opción de ubicarlos en alguno de los 230 locales que no están siendo utilizados en otros mercados de la ciudad.
Dijo que ha conversado con los comerciantes, con quienes aseguró que se han llegado a acuerdos, por lo que cree que este proceso de reubicación se llevará con tranquilidad.
Loja. Comerciantes informales que se niegan a reubicarse en la terraza del mercado se instalan en los exteriores del centro de abastos Centro Comercial de Loja. Foto: Erdwin Cueva
Mientras algunos informales aseguraron que seguirán en las calles, Picoita advirtió que no permitirá que se genere desorden en Loja. Agregó que se ha socializado con ellos y que son tres personas las que quieren causar desorden.
No obstante, María Plaza, representante de los vendedores informales, negó que Picoita haya conversado con ellos y acusó a la autoridad de hacerles la propuesta de prestarles dinero para que surtan sus negocios. Aseguró que no pedirán préstamos, porque actualmente no venden y –afirmó– mucho menos lo harán en la tercera planta del mercado.
Picoita recordó que la ordenanza que regula las ventas informales para un desarrollo sostenible del cantón aún está en análisis en la comisión respectiva del cabildo y espera que sea enviada para tratarla en segundo y definitivo debate. Es una normativa que, considera, ayudará al lojano. Por lo que hizo un llamado a la ciudadanía a no comprar a los informales que causan desorden en los alrededores del mercado.
La terraza o tercera planta del mercado Centro Comercial Loja ha sido adecuada para ubicar a casi 100 comerciantes. El área luce limpia y cuenta con demarcación de puestos, algunos divididos por pequeñas paredes de ladrillo que están revestidas de hormigón. El espacio no es grande, pero está techado y dispone de servicios higiénicos, gradas y ascensor para vendedores y compradores.
María Rodríguez es parte de los vendedores que aceptaron el traslado y hace unos días se ubicó en uno de los puestos en la terraza. Ella sostuvo que hay vendedores que aceptan y otros que no, porque “son mal enseñados y les gusta todo fácil”. En su caso, expresó: “Me parece bien ser ordenado, aseado y educado, porque se educa tanto el comprador como el vendedor. En este nuevo sector estamos mejor que en el canchón”.
Otra comerciante, María Caraguay, confesó que le parece mejor el sitio donde se los reubicó, pero –afirmó– todo dependerá de si la gente sube a comprarles en ese lugar, porque aún se desconoce que están en ese punto.
El usuario Agustín Ullaguari, quien hace sus compras en este centro de abastos, reconoció que hay productos que compra dentro y afuera. Cree que la reubicación es una medida apropiada, debido a que los vendedores estaban en un lugar “totalmente desaseado”, y en el nuevo espacio tienen la ventaja de protegerse del sol y de la lluvia. Agregó que sí encontró productos más baratos en la tercera planta, pero pocos vendedores.
Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/ecuador/el-reordenamiento-del-comerc...
