Octubre 29, 2021 (El Universo) Las protestas del 26 y 27 de octubre causaron estragos en la exportación de flores, especialmente en Cayambe y Pedro Moncayo, al norte de Pichincha. Los bloqueos en las vías internas de los cantones y en las conectan con Quito hicieron difícil, y en unos casos hasta imposible, la circulación de los camiones que debían llevar las flores al aeropuerto Internacional Mariscal Sucre.
Debido a los obstáculos, aproximadamente la mitad de los envíos programados al exterior no se pudo cumplir. En una situación normal, a diario el sector florícola exporta alrededor de $ 3 millones; es decir que en dos días las exportaciones representan $ 6 millones de ingresos. Pero las movilizaciones en contra del Gobierno provocaron que cada día se perdieran cerca de $ 1,5 millones, lamentó Guillermo Bustamante, presidente del directorio de la Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Flores del Ecuador (Expoflores).
“Hay que tener en cuenta que de los dólares que ingresan al país por las exportaciones entre el 55 y 60 % vuelve al campo en forma de salario para mantener a las familias de los trabajadores. Esto se pone en riesgo cuando por las protestas se nos priva del derecho de movilizarnos”, remarcó Bustamante.
Árboles derribados, montículos de tierra, piedras grandes, vehículos o llantas quemadas fueron usados por los manifestantes para interrumpir el paso de las vías en los dos cantones que concentran la mayor producción de flores. De las 4.900 hectáreas cultivadas en el país, en Cayambe hay 1.060 hectáreas y Pedro Moncayo 1.400, en conjunto representan el 60% de la producción nacional, según datos de Expoflores.
Las consecuencias de las manifestaciones no solo perjudicaron a las grandes fincas -que tienen 20, 30 hectáreas de cultivos o más- sino también a las florícolas que producen en reducidos terrenos desde media hectárea en adelante.
En algunos casos, los pequeños productores logran exportar por su cuenta, pero en otros tienen que hacerlo a través de centros de acopio, donde se reúne la mercadería de varias personas que luego se envía en varios cargamentos.
“Los pequeños productores fueron los más afectados, ellos no pudieron mover su flor hacia un centro de proceso. (Las protestas) fueron un golpe innecesario para una industria que ya venía pataleando”, relató Klaus Graetzer, representante de Ecuagarden y presidente de la Asociación de Floricultores de Tabacundo.
Los camiones que lograron llegar al aeropuerto tuvieron el apoyo de las fuerzas armadas para abrirse paso entre las barricadas del camino o tomar rutas alternas. Lo más complicado fue intentar circular al interior de Cayambe y Pedro Moncayo.
Diego Ucros, gerente de Emihana y vicepresidente del núcleo de floricultores de Cayambe, mencionó que a varias haciendas del sector de Guachalá, así como las ubicadas en Otavalo, en Imbabura, les resultó imposible mover sus flores.
“Algo importante en la floricultura ecuatoriana es que exportamos a todo el mundo. (Debido a las protestas) ahora hay una afectación de intranquilidad. Estamos apenas saliendo de los temas del COVID-19 y no pudimos exportar tranquilamente”, expresó Ucros.
La industria florícola genera alrededor de 110.000 empleos directos. La flor es el cuatro producto de exportación no petrolera del país. Los últimos años han sido difíciles: por el paro de octubre del 2019 se perdieron $ 40 millones y por la crisis de la pandemia el sector tuvo una caída del 6 % en 2020.
Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/el-sector-floricola-estima-perdidas-...
