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En dos años la pandemia transformó la oferta y la demanda y la forma de hacer negocios

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Marzo 17, 2022 (El Universo) El 16 de marzo de 2020 el decreto ejecutivo n.° 1017 declaró el estado de excepción debido a la pandemia del COVID-19, y desde el 17 las medidas empezaron a aplicarse, entre ellas el encierro obligatorio, la suspensión de la jornada presencial de trabajo, entre otras.

También fue el punto de partida para un proceso de transformación de la economía y de hacer negocios, que al cabo de dos años logró posicionar estrategias que en muchos casos dispararon la oferta y la demanda en ciertos sectores y a otros los mantuvo a flote para no desaparecer y ahora buscan regresar a un espacio físico.

Roberto Unda, propietario de Rundacar, que se dedica a la venta de repuestos de automotores y que antes de la pandemia contaba con un local físico en la ciudadela Guayacanes, vio como el canal online salvó su negocio de desaparecer, sin embargo reconoció que sus niveles de ingresos nunca fueron los mismos que con un espacio físico.

Unda alquilaba en sociedad un local en $ 300, ahora en solitario aseguró que gasta casi la misma cantidad al mes en publicidad en redes sociales para atraer clientes, aunque sin el resultado esperado y cree que teniendo un espacio físico tendría más exposición y así acelerar su recuperación, aunque sus planes son a largo plazo, pues proyecta estar en condiciones en unos tres o cuatro años. Otros negocios que nacieron y crecieron bajo la modalidad online terminaron por abrir espacios físicos, en este último año.

BurgerLab, que empezó en diciembre del 2019 en Quito como una marca virtual con la modalidad de ‘cocinas ocultas’ a través de las aplicaciones móviles, ya tiene dos locales en Tumbaco y en Quito bajo las marcas BugerLab y WingLab, indicó su gerente general, Rafael Chiriboga.

Chiriboga explicó que las ‘cocinas ocultas’ funcionaron bien en un principio, sin embargo, señaló que el hecho de que las aplicaciones de delivery cobren entre el 20 % y el 30 % en comisión representa un gran impacto para un negocio que está emprendiendo y que su única forma de hacer entregas a domicilio es a través de estas aplicaciones.

“(Los locales físicos) Los abrimos justamente por ese motivo, porque al estar solo como cocinas fantasmas nuestros ingresos se veían muy limitados”, expresó Chiriboga, quien reconoció que todavía venden la mayoría de sus productos a través de las aplicaciones un 60 % y un 40 % directamente en los locales; no obstante, aseguró que eso ayuda un poco a amortiguar el impacto de tener que pagar esa comisión tan elevada de las aplicaciones.

Para el analista económico Jorge Calderón, en general, la pandemia fue una buena oportunidad para que los negocios se reinventen y experimenten otras formas de vender y llegar al cliente.

Leonardo Ottati, presidente de la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico, confirmó el crecimiento citado por Calderón, al indicar que del lado de la oferta las empresas se volcaron a tratar de satisfacer las necesidades de sus consumidores a través de canales no presenciales.

Una de las consecuencias de este efecto es que dentro de la facturación de las empresas, hoy en día, el canal digital es mucho más representativo de lo que era antes.

Por su parte, Paola Aulestia, consultora financiera de pequeñas y medianas empresas, recomendó a las empresas que cerraron sus espacios físicos al inicio de la pandemia para vender online y que han crecido por esa vía, evaluar sus indicadores antes de decidir un posible regreso al canal físico.

Aulestia cree que este año las pymes deben hacer una evaluación en función de los dos últimos años por la pandemia, y analizar cuáles han sido las preferencias de sus clientes.

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/economia/en-dos-anos-la-pandemia-tra...