Octubre 27, 2021 (Yonhap) Kia Corp., el segundo mayor fabricante de automóviles de Corea del Sur, ha dicho, este miércoles, que las ganancias netas de la empresa durante el tercer trimestre han aumentado drásticamente, debido a la ausencia de costes extraordinarios, mientras la escasez de chips permanece como una preocupación principal para el fabricante surcoreano.
Las ganancias netas para el período de julio-septiembre se dispararon más de ocho veces, hasta 1,13 billones de wones (965 millones de dólares) en comparación con las ganancias netas de 133.680 millones de wones (114 millones de dólares), registradas en el mismo período del año pasado.
Las ganancias de explotación se incrementaron más de siete veces, hasta 1,32 billones de wones (1.127 millones de dólares) en el tercer trimestre, frente a los 195.230 millones de wones (166 millones de dólares) del año pasado.
Las ventas crecieron un 8,8 por ciento, hasta 17,75 billones de wones (15.165 millones de dólares) con respecto a los 16,32 billones de wones (13.943 millones de dólares) registrados durante el mismo período del año pasado.
En 2020, la firma asignó 1,01 billones de wones (862 millones de dólares) para las provisiones del mantenimiento posventa de la calidad de los productos y otros servicios.
Algunas provisiones fueron consideradas en el balance del tercer trimestre. Sin embargo, este año no hubo dichos gastos extraordinarios, indicó un representante de la compañía.
Kia espera que la escasez global de chips y la alta volatilidad del tipo de cambio continúen influyendo en las ganancias del cuarto trimestre.
Joo Woo-jeong, director financiero de Kia, dijo, durante una conferencia telefónica sobre las ganancias de la compañía, que lo que está en juego es la cantidad de vehículos que Kia podría producir hasta la primera mitad de 2022, a pesar de las interrupciones en la cadena global de suministro de chips.
Kia indicó, en un comunicado, que los incentivos reducidos para los compradores estadounidenses de vehículos de Kia y el aumento de las ventas de vehículos utilitarios deportivos (SUV, según sus siglas en inglés) de gama alta ayudaron a impulsar los resultados trimestrales.
Durante el período enero-septiembre, las ventas netas alcanzaron los 3,51 billones de wones (2.998 millones de dólares) en comparación con los 525.960 millones de wones (449 millones de dólares) del mismo período del año pasado.
