Febrero 23, 2023 (Primicias) La declaratoria de fuerza mayor evitaría multas a la petrolera estatal Petroecuador, en caso de suspensión de exportaciones.
Tras la reactivación de la erosión del río Coca, que ha puesto otra vez en riesgo la infraestructura petrolera, Petroecuador prepara los informes para pedir a su Directorio la declaratoria de fuerza mayor.
Lo informaron técnicos de la petrolera consultados por PRIMICIAS. La declaratoria de fuerza mayor permitirá a la petrolera estatal, la más grande del país, evitar sanciones con las contratistas extranjeras a las que vende el petróleo.
Petroecuador aún tiene un stock de 1,8 millones de barriles de petróleo en los tanques de almacenamiento en Balao, en la provincia de Esmeraldas, por lo que aún no ha suspendido las exportaciones.
El avance de la erosión del río Coca llevó a Petroecuador a suspender las operaciones del mayor oleoducto del país, el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) a partir del 22 de febrero de 2023.
Por sí solo, este ducto transporta 360.000 barriles diarios de petróleo, en un recorrido que comprende 497 kilómetros desde la ciudad amazónica de Lago Agrio hasta el terminal marítimo de Esmeraldas.
Ante el riesgo de una posible rotura, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), operado por la empresa privada del mismo nombre, también suspendió operaciones.
El OCP realiza un recorrido similar al del SOTE, pero transporta un menor volumen, de 151.000 barriles diarios.
Vaciado de petróleo
Tanto Petroecuador como OCP trabajan en el vaciado de petróleo de los ductos para evitar derrames en la zona, ante eventuales roturas.
Ambos oleoductos salieron de operación de manera preventiva, tras el colapso del puente sobre el río Marker, en medio del proceso de erosión regresiva que experimenta el río Coca.
Este extraño fenómeno, que inició en febrero de 2020, provoca el desmoronamiento de sus márgenes y el de sus afluentes.
El colapso del puente encendió las alertas entre las autoridades del sector petrolero, pues sobre el río Maker, ubicado en el cantón amazónico de El Chaco, también cruzan los oleoductos de transporte de petróleo.
Tres años de riesgos latentes
Los técnicos de Petroecuador visitarán ese sitio el 23 de febrero. Tras la evaluación, Petroecuador deberá decidir la solución técnica que aplicará, sea un bypass o una nueva variante del SOTE.
No es la primera vez que la erosión regresiva provoca pérdidas económicas para el sector petrolero. Una de las salidas de operación más importante ocurrió el 8 de abril de 2020, cuando socavón en la margen izquierda del río Coca provocó la rotura del OCP, el SOTE y el Poliducto Shushufindi-Quito.
Esas infraestructuras también suspendieron el transporte de petróleo y combustibles durante casi un mes, entre el 8 y el 30 diciembre de 2021.
En las dos ocasiones, Ecuador no pudo exportar petróleo.
Petroecuador había hablado ya de la necesidad de construir una variante definitiva del SOTE y el Poliducto Shushufindi-Quito, a un costo de USD 200 millones. Eso implica un nuevo trazado de los dos ductos en El Chaco, pero quedó en planes.
Despacho de combustibles, está garantizado
Petroecuador también suspendió la operación del poliducto Shushufindi-Quito, que transportó 5.151 barriles diarios de gasolina base, diésel y Gas Licuado de Petróleo (GLP) en 2022.
El poliducto Shushufindi-Quito tiene un recorrido de 304,8 kilómetros. Hasta ahora, Petroecuador ha construido cinco variantes de este ducto, debido a los daños causados por la erosión del río Coca.
PRIMICIAS conoció que la petrolera estatal cuenta con suficiente stock de combustibles para abastecer al país.
Fuente: https://www.primicias.ec/noticias/economia/petroecuador-fuerza-mayor-operacion/
