Noviembre 30, 2023 (Yonhap) El jefe negociador de comercio de Corea del Sur, Ahn Duk-geun, se ha reunido, este jueves, con el asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca de Estados Unidos, Mike Pyle, para conversar sobre las incertidumbres persistentes con respecto a la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, según sus siglas en inglés) y otras cuestiones comerciales de preocupación mutua, dijo el Ministerio de Comercio, Industria y Energía surcoreano.
Ahn pidió al funcionario estadounidense que preste atención a las preocupaciones de las empresas surcoreanas sobre el impacto potencial de la IRA, que proporciona créditos fiscales de hasta 7.500 dólares a los compradores de vehículos eléctricos (VE) ensamblados en América del Norte.
"Ahn destacó que la guía prevista para la IRA debería tener en cuenta la estructura y la estabilidad de las cadenas de suministro globales de los principales minerales y componentes de baterías", dijo el ministerio en un comunicado.
Se espera que Washington presente, a principios del próximo mes, una guía sobre las reglas de "entidades extranjeras de preocupación", que excluyen a los fabricantes de baterías bajo el control de China, Rusia y otras naciones de los incentivos bajo la IRA.
La IRA exige que las baterías de los vehículos eléctricos se fabriquen con una determinada proporción de minerales extraídos o procesados en EE. UU. o en países que tienen acuerdos de libre comercio con la nación norteamericana.
Las empresas surcoreanas han mantenido asociaciones con entidades chinas para la producción de VE y baterías.
Ahn también pidió la atención de Washington hacia las empresas surcoreanas que realizan inversiones en EE. UU. durante el transcurso de la implementación de la Ley de Chips y Ciencia.
Según dicha ley, los fabricantes de chips extranjeros pueden recibir subsidios e incentivos fiscales para establecer instalaciones de producción en EE. UU., aunque la ley impone ciertas condiciones.
La ley también prohíbe la expansión de la capacidad de fabricación de semiconductores para instalaciones avanzadas en "países extranjeros de preocupación" durante 10 años, a partir de la fecha de adjudicación de los beneficios, en un aparente intento por frenar los avances tecnológicos de China.
Las normas arancelarias de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de EE. UU. también fueron un tema en la agenda de la reunión de este jueves.
Seúl ha tratado de iniciar negociaciones para revisar las reglas de 2018, aunque Washington ha mantenido una postura negativa sobre el inicio de las conversaciones.
EE. UU. concluyó las negociaciones sobre la cuestión arancelaria con la Unión Europea (UE), Japón y el Reino Unido en 2022.
El ministerio dijo que Seúl y Washington acordaron fortalecer las relaciones bilaterales en una manera mutuamente beneficiosa, compartiendo el criterio de que la alianza Corea del Sur-EE. UU. ha evolucionado desde una alianza tradicional de seguridad hacia una alianza de tecnologías avanzadas, industria y cadenas de suministro.
