Octubre 17, 2022 (Yonhap) Corea del Sur no afronta el mismo desafío de conseguir dólares como en las crisis financieras previas, y actualmente mantiene una postura de liquidez cambiaria "estable", a pesar de la reciente volatilidad intensificada en el mercado financiero, ha dicho, el sábado (hora local), en Washington, el gobernador del Banco de Corea (BOK, según sus siglas en inglés), Rhee Chang-yong.
Rhee realizó la declaración en su discurso en el Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE), un instituto de investigación con sede en la capital estadounidense, mientras participaba en una reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
El gobernador indicó que la posición de inversión internacional neta de Corea del Sur representó el 41 por ciento del producto interior bruto (PIB) a fecha de junio de 2022. Señaló que, las condiciones de liquidez cambiaria en Corea del Sur son sumamente estables, si se tienen en cuenta las reservas de divisas, valuadas en más de 410.000 millones de dólares a fecha de septiembre de este año, y una proporción de la deuda externa a corto plazo relativamente baja frente a la reserva de divisas.
Mencionó que, con respecto a la deuda externa, cualquier efecto negativo en el balance general, derivado del fuerte dólar estadounidense, es mermado por una proporción menor de la deuda denominada en dólares y una mayor proporción denominada en wones, agregando que no existen presiones evidentes de liquidez en el mercado de financiación en divisas.
Su énfasis en la resiliencia de los mercados financieros de Corea del Sur se produjo ya que los mercados bursátil y cambiario locales han estado volátiles, en medio de las crecientes preocupaciones de que las medidas de endurecimiento monetario enérgico en las naciones principales podrían dar como resultado una recesión económica.
Recientemente, la moneda surcoreana se ha depreciado de manera significativa, en particular en septiembre, avivando la ansiedad de que su debilitamiento podría perjudicar los esfuerzos actuales del país contra la inflación, haciendo que las importaciones resulten más caras.
El BOK intervino para atenuar el "comportamiento gregario" en el mercado de divisas, inyectando dólares estadounidenses. Durante el proceso, las reservas de divisas del país se redujeron, el mes pasado, al ritmo más acelerado en unos 14 años.
El banco central surcoreano anunció, el miércoles, su segunda alza importante del tipo de interés, de 0,5 puntos porcentuales, lo que supuso el octavo incremento desde agosto del año pasado, ya que trata de controlar la inflación.
El BOK también citó, como motivos del incremento drástico, la creciente disparidad en el tipo de interés con Estados Unidos y la rápida depreciación del won surcoreano, que podrían provocar una fuga masiva de capitales en Corea del Sur.
Rhee subrayó que una "combinación política adecuada" es necesaria para prevenir que un comportamiento gregario en el mercado de divisas afecte a la economía en general, aunque afirmó que el BOK no tiene como objetivo un nivel específico del tipo de cambio.
Explicó que, puesto que los tipos de cambio flexibles desempeñan el papel de amortiguador de la tendencia del dólar fuerte, se ha vuelto importante encontrar una combinación adecuada de política monetaria y otras políticas, a fin de asegurar que los movimientos rápidos en el tipo de cambio no conduzcan a la creación de ansiedad económica.
Agregó que el BOK tiene que considerar la forma en que un aumento drástico del tipo de cambio afectaría a las condiciones de estabilidad financiera, como las presiones de la fuga de capitales.
Fuente: https://sp.yna.co.kr/view/ASP20221016000700883?section=economy/index
